domingo, 13 de septiembre de 2009

"La historia de cada ser humano"

la Historia de cada ser humano”


  • Esta historia es bastante interesante porque en ella definitivamente hay acción, drama. Algunas veces hay comedia y otras un poco de tragedia. Todo eso le da interés. Pero, ¿de qué historia hablo? No necesito decirlo. Ya lo sabes porque es tu historia. Trata de ti, no de mí. No trata de un rey, ni de un león de la selva, ni de un ratoncito. Trata de ti.

Mientras te llega el aliento, mientras estás vivo, la historia no concluye. Sigue evolucionando. Por lo menos una parte de esa evolución depende de ti. Algunas personas dicen: "Estoy en manos del destino. No soy responsable de lo que ocurra en este mundo. Haga lo que haga, ahí arriba hay alguien que mueve los hilos y yo estoy bailando a su son. Soy una marioneta".

No voy a discutir eso porque no tendría sentido Lo que sí es importante es que cierta parte de la historia depende de ti. Tú controlas el resultado de una parte de la historia; quizá no de toda, pero sí de cierta parte.

La parte de la historia que controlas tiene que ver la auténtica alegría, con la felicidad, con la satisfacción. También tiene que ver con el agradecimiento y con la posibilidad de mirar adentro para encontrar respuestas a preguntas que tal vez ni siquiera te has formulado todavía.

Esta historia empieza contigo: "Había una vez una persona que estaba viva, que respiraba, que era única". No hay nadie como tú. Quizá haya alguien que tenga tu mismo corte de pelo o que lleve la misma ropa, pero no hay nadie que sonría como tú cuando eres feliz. Nadie puede sonreír como tú. Nadie puede sentirse agradecido de la misma forma que tú. Es tu expresión de gratitud y de alegría lo que te hace único.

Has recibido tu propia paleta para la expresión. Incluso aunque una persona no lo quiera, se expresa. No necesitas conocer la vida de alguien para saber que está triste. No hace falta que conozcas su historia para saber que está alegre, ni siquiera tienes que ver los dientes de una persona para saber que está sonriendo. Puedes mirarle a los ojos y ver la expresión de alegría.

Podemos expresar lo que sentimos por dentro. Pero, ¿qué es lo que podemos sentir? Podemos sentir la satisfacción suprema; podemos sentir paz. Para eso tenemos la capacidad de sentir. Ahí está lo realmente posible.

Todo eso apunta a la belleza que hay dentro de ti y que está esperando a brillar. Reconoces la belleza porque estás familiarizado con ella, comprendes la alegría porque te resulta familiar. No son desconocidas para ti. Sin embargo, ¿qué hacemos? Las ignoramos. Ignoramos lo que es real y no tenemos en cuenta lo que dice el corazón. Nadie nos indica: "Ésa debería ser tu prioridad". Para nosotros tiene prioridad todo lo demás.

Pondré un ejemplo: vas a emprender un largo viaje por el desierto y has hecho muy bien el equipaje. Has puesto ropa, zapatos, una pequeña tienda de campaña y comida. Incluso metiste un sombrerito con un ventilador de energía solar para mantenerte fresco. Y ya tienes quince maletas llenas de cosas.

Entonces llego yo. Tú estás muy orgulloso por lo que has hecho. Todo lo que has empacado denota un plan meticuloso. Y yo te pregunto: "¿Llevas agua?". La gente reacciona ante eso de distintas maneras. Algunos dicen: "Gracias. Gracias por recordarme que lleve agua. Al elaborar esta increíble lista y hacer el equipaje de forma tan impecable, lo olvidé por completo". Entonces, meten agua en las maletas y hacen un viaje estupendo.

Mantén tu vida simple, real. Mantenla de forma que puedas caminar con orgullo cada día y no cargado con todo el material innecesario que llevas contigo

En esta vida, tenemos que ser nosotros mismos. Debemos sentirnos orgullosos de estar vivos. Tenemos que mantenernos erguidos, no encorvados por las cargas que hemos acumulado. Entre todas las cosas que tenemos que empacar, necesitamos incluir eso que es esencial, y debemos saber lo que es esencial.

Tengo que llevar agua dondequiera que vaya para que cuando esté sediento pueda beber y saciar mi sed. Llevaré comida para que cuando esté hambriento pueda comer y satisfacer mi hambre. También llevaré una sombrilla para que cuando haga calor pueda abrirla y sentarme a la sombra para descansar un rato.

Comprende el significado de estar vivo. Luego, comprende la necesidad de paz que tiene tu corazón. Necesitas paz. Se está escribiendo una historia. Mi sugerencia es que empieces a escribirla, porque va a ser escrita tanto si lo haces tú como si no.

¿Por qué no poner un final bonito y feliz a esta historia? La pluma es tuya. Cambia las tragedias. ¿Alegría? Pon más. ¿Humor? Pon tanto como quieras. Es tu historia.

Depende de ti. Necesitas paz. Pregúntale a tu corazón. Él te lo dirá. Eso es lo que el corazón lleva diciéndote desde que eras muy pequeño. Lo has ignorado, pero no tienes por qué hacerlo.

Algunas personas se preguntan: "Si llego a tener paz, ¿seguiré queriendo a mi familia?" Por supuesto. Hay quien piensa que para alcanzar la paz en esta vida hay que dejarlo todo. No es así. No tienes que renunciar a nada. Lo único que tienes que dejar es tu tristeza, tu odio. Sólo tienes que renunciar a las cosas que no quieres. Si de verdad las quieres, puedes conservarlas y seguir teniendo paz, porque la paz no es la ausencia de algo. Es una realidad en sí misma.

Lo principal es que necesitas tener paz en tu vida. Escribe bien la historia. La persona que va a leerla eres tú. Haz que esté bien, que sea interesante, que sea real. Dale a tu aliento la importancia que tiene, haz que este día merezca la pena, que esta vida cuente. Es un regalo incomparable.

SUERTE…

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domingo, 6 de septiembre de 2009

La pequeña metáfora de Paulo Coelho

Dice así:

Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos tardan un
cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición...)

La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos.

En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.

El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:

Buenos días. Buenos días - Respondió el guardián. ¿Cómo se llama este lugar tan bonito?

Esto es el Cielo, contesto el guardia. ¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos! Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. Y el guardián señaló la fuente. Pero mi caballo y mi perro también tienen sed, y… Lo siento mucho, Dijo el guardia interrumpiendo, pero aquí no se permite la entrada a los animales. El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo.

Dio las gracias al guardián y siguió adelante. Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.

Buenos días, dijo el caminante. El hombre respondió con un saludo solo con la mano, sin mover la cabeza. Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo. -Ah, si… hay una fuente entre aquellas rocas, dijo el hombre, indicando el lugar y añadiendo: Pueden beber toda el agua que quieran, esta fresca y es natural. Entonces, el hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.

El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre. Pueden ustedes volver siempre que quieran. Le respondió éste. A propósito ¿Cómo se llama este lugar?- preguntó el hombre. Se llama CIELO. ¿El Cielo? ¿Sí? ¡Pero… si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo! Aquello no era el Cielo. Era el Infierno, contestó el guardia. El caminante quedó perplejo, añadiendo: ¡Pero esto es inaudito, deberían prohibir que utilicen este nombre, pues es información falsa que de seguro debe provocar grandes confusiones! ¡De ninguna manera! increpó el hombre, en realidad, nos hacen un gran favor, porque allá se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus amigos.

· La mayor riqueza que un ser humano puede poseer, la más valiosa por encima de todas las cosas, es la amistad. Esta por lo general no surge de la noche a la mañana, pues tener un amigo(a) es el resultado de una paciente y respetuosa actitud ante la vida, donde previamente se desarrollan una serie de virtudes personales que hacen de una persona digna y generosa, capaz de darse a los demás de manera incondicional y sobre todo, con lealtad a toda prueba. Tengo la suerte de tener leales amigos y eso es casi un milagro en estos dias, en realidad, ser leal es ser persona de palabra, que responda con fidelidad a los compromisos que la amistad lleva consigo. Leales son los amigos que son nobles y no critican, ni murmuran, que no traicionan una confidencia personal, que son veraces.

Son verdaderos amigos quienes defienden los intereses y el buen nombre de sus amigos. Ser leal también es hablar claro, ser franco y sobre todo, capaces de corregir a un amigo que se equivoca de una manera respetuosa y saber de que es de humanos equivocarse pero de sabios corregir los errores.

Uno de mis grandes amigos Me han enviado unas frases acá les va:

· No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas y temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.

· No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro, pero cuando me necesites estaré allí.

· No juzgo las decisiones que tomas en la vida .Me limito a apoyarte ,a estimularte y ayudarte si me lo pides.

· No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos y armarlo de nuevo.

· Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos, pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

· No puedo impedir que te alejes de mí. Pero si desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.

Tengo la fortuna de tener pocos pero excelentes amigos, y prefiero que sea así, “que en una sola de mis manos mis amigos se cuenten, antes que me falten manos para sostener a los que se dicen ser amigos y que con sus actos me representen otra cosa”.

El que posee un buen amigo posee dos almas. El buen amigo es el que me socorre y no me compadece.

Hacer un Amigo es una Gracia, Tener un amigo es un Don, conservar un Amigo es una Virtud, ser un Amigo es un Honor.

Creo que en este ultimo tiempo he estado un poco sentimental jajajaj los quiero.

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